miércoles, julio 08, 2009

Julio

Ya ha empezado el mes de julio y empiezo a arrastrar de puro cansancio mis pies mentales. El año pasado fue el peor mes de oposición con diferencia, y supongo que este año será lo mismo. Encima la jod&$%gñf obra de abajo lleva casi dos meses amargándome (aun más) el encierro.

¿Sabeis lo peor?Que no tengo nada nuevo que deciros. Por eso este año he escrito tan poco en el blog. La rutina ha terminado por engullirme, y ha terminado incluso con mi asombrosa facilidad para buscar un tema egocéntrico del que hablaros. Ahora sólo hay oposición, oposición, oposición. Pero no quiero ser (aun más) pesada, así que voy a buscar algo optimista y que me cause ilusión para contaros.
¿Qué ilusiona a Carmencita en este mes de mierda?

Mi cumple, que ya pasó. Lo conseguí celebrar con una amiga que cumple el mismo día y que yo, y desde que nos conocemos (cuando empezamos en Granada, en el CM) lo hemos celebrado todos los años juntas menos el pasado (ella también está viviendo en Madrid). Este año sí que hemos podido y nos resultó una fiesta chula.

El estreno de la sexta peli de Harry Potter. Sí, reconozco en alta voz y, si no con orgullo, al menos sin reticencias, que me gusta Harry Potter. Tanto los libros como las pelis. Y espero la sexta con ilusión y ganas. Aunque me parece que me tocará ir a verla sola, lo cual no me importa. Creo que incluso lo prefiero, para disfrutar de mi frikismo con tranquilidad y fruición.

La boda de un amigo. Aunque la etiqueta de amigo quizás sea demasiado simplista. Es la boda de aquel sobre quien escribí en el post de Reminiscencias, allá por septiembre del año pasado. Pero me apetece mucho esa boda. Tengo con ese grupo de niños (el interfecto en cuestión y sus amigos) una relación especial, rara y no facilmente definible, pero que me encanta. Y desde que oposito no he podido estar con ellos apenas.

Y por último, aunque no menos importante, y aunque sea justo el día 31, el inicio de mis vacaciones!! 15 días me tocan este año, del 1 al 16 de agosto. Habra pisci, copas, risas y un viaje a Dubrovnik y alrededores con mi madre y mi hermana.

En fin, veo que me quejo por vicio, porque no se me presenta un mal mes.

lunes, junio 15, 2009

Pedantería versus incultura

Acabo de ver una cosa en la tele que me ha sulfurado. En una entrevista a Ana Rosa Quintana, que por sí sola me saca de quicio, comentaba la susodicha que le hubiese gustado viajar al s.XVIII para codearse con las preciosas, cortesanas que dominaban el mundo de su época. Por favor, no hay nada peor que un analfabeto que pretende darselas de culto. Las preciosas no eran cortesanas, y mucho menos del s.XVIII. El preciosismo fue un movimiento literario y filosófico del s.XVII, tirando más bien para su primera mitad, es decir, el reinado de Luis XIII. Supongo que Ana Rosa pretendía tirarse el farol y quedar de leída, pero adems de lo de la zopenca esta, en el programa donde lo estaban comentando no han dicho ni mu al respecto. Es decir, que ni les sonaba el término, porque si lo has escuchado, deberías de poder situarlo correctamente. Y para qué vamos a molestarnos en consultar algo que no sabemos. Por dios, es que abrir el google y poner "preciosismo" agotaría al más pintado. Que conste que yo conozco el término porque lo leí en una novela y lo busqué.

Sé que estoy quedando de pedante, o de repelente, o de cualquiera de esos calificativos que tanto disfruta mi hermana en adjudicarme, pero me ha dado mucho coraje. Ya escribí hace tiempo sobre el creciente analfabetismo de nuestra sociedad, y siento repetirme, pero es que no hace sino crecer. Analfabetismo y total desinterés. Y pedante es un insulto mil veces peor que inculto, porque a nadie le importa que el otro lo sea. Así que el cáncer de las mañanas al que llaman Ana Rosa puede pretender quedar de culta y pseudointelectual, y el resto encogerse de hombros.

A veces pienso que la cultura puede resultar un lastre. Asociaciones de ideas, bromas, comentarios, etc que poca gente más entiende a tu alrededor, y que acostumbras a callarte porque para qué perder el tiempo. Otras veces me rebelo contra esa idea, porque yo disfruto con esas asociaciones y demás, produce un placer personal dificilmente expresable en palabras. Así que nada, seguiré con mi pedantería y repelencia, y a quien no le guste que no mire

lunes, abril 20, 2009

Hay quien dice que beber solo es de alcohólicos y decandentes...y que ir solo al cine es de frikis autistas...y que tomarse una cerveza o un café en una terraza solo es de....Podría seguir. Podría comentar todo lo que el común del género humano dice sobre todo aquello que sea salirse de lo que hace la media. Pero, ¿la verdad?, me da tela de pereza. No me tengo por especial, ni rara, pero si hay veces en que me siento distinta...y más que nada porque no me importa que me miren, o que digan o que comenten...y me encanta mi frikismo, mi autismo, mi alcoholismo y mi decadencia. Mirenme, caballeros y señoras. Miren a la que se sienta en una terraza con un libro, sin charla ni compañía que le distraiga de su lectura. Miren a la que va sola al cine para disfrutar de una peli y de sus pensamientos a solas. Esa es la palabra. Soledad. Hasta este año no sabía lo que realmente significaba. Es cuando contienes la propia respiración porque hace un jaleo inusitado. Cuando aprecias que nadie moleste ni interrumpa la mirada crítica que te echas. Cuando la gente mira extrañada la carcajada irónica pero extrañamente íntima que sueltas al ver el percal que muestras.

No voy a ser tan arrogante como para decir que hay que vivir mi infierno para conocerse, pero si reconoceré que sin oposición no sería quien soy hoy. Y me gusta experimentar lo que ella me muestra. Albacezgos, usufructos, censos, accesiones...me acompañan y convierten en quien soy. Y me la repanflifla si soy repetitiva y solo hablo sobre la opo...es que es lo que soy ahora mismo.

No te preocupes, Paloma, hoy no estoy adentro mío...

jueves, abril 02, 2009

Humildad

Madre mía, que de tiempo sin divagar...este año tengo el blog la mar de abandonado. No es que no me dedique a divagar por mi cuenta y riesgo, sino que estoy un poco perezosa a la hora de plasmarlo. En fin, vamos con la última parida de mi maltrecha neurona.

El otro día me releí El Hobbit. Y su final me dio qué pensar. Así, le dice Gandalf a Bilbo: "Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia, ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!". Esto podemos conectarlo con una de las frases de la Historia Interminable: "Después de todo, sólo somos personajes en una Historia Interminable". Son dos formas de expresar la misma idea, una más metafórica que otra, pero iguales en su esencia. Y esa idea no es otra sino que ocupamos un pequeño espacio durante un corto lapso de tiempo en el devenir. Sin embargo, me pregunto cuántos de nosotros nos damos realmente cuenta de que esto es así. La humildad no es precisamente una característica común en el ser humano, y en términos generales, estamos demasiado imbuidos de nuestra propia importancia. Es normal que seamos epicentro de nuestra propia vida, pero es necesario darse cuenta que es así únicamente en lo que a uno mismo concierne. No tenemos más relevancia que cualquier hijo de vecino que podemos ver cada día en el portal, tomando un café en el bar al lado nuestra... Somos perfectamente sustituibles, pese a que pienso que cada ser humano es distinto a los demás. Pero el hecho de ser distintos, esas pequeñas peculiaridades que nos diferencian unos a otros, no nos hace necesarios. De repente se produce un pequeño destello y surge un Leonardo, un Mozart, un Einstein...pero el resto estamos condenado a la mediocridad, a ser un eslabón más en la cadena. Supongo que podemos esforzarnos en vivir el tiempo que tenemos de la mejor forma posible, y aquí caben muchas interpretaciones de cuál es ese modo.

De todas formas, incluso hay un pequeño destello de esperanza en esta reflexión no muy alegre. Y es que el pequeño Bilbo, siendo como era un simple individuo en un mundo enorme, cambió el curso del destino de su Tierra... y aunque no sea más que un personaje literario, eso me alivia un poco.

lunes, marzo 02, 2009

Busco una vez más un algo a lo que aferrarme, un algo que me haga salir adelante entre tanto vacío, entre tanto aburrimiento. Leer no me consuela, cazar no está a mi alcance ya. Y aunque puedo cocerme, no es lo mismo aquí y ahora. El whisky ya no es mi bola de cristal, decía no recuerdo qué grupo cursi de esos que le gustan a mi hermana. Sueño con mi finde granadido dentro de 12 días, pero ni siquiera sirve para calmarme. Quisiera tenerlo como esperanza para aguantar, y aunque me anima y me da ganas de cantar ( a mí, al cuervo de Antequera), no es suficiente.


Granada, Granada mía...pronto estaré allí. Cuida mis males como tú solo sabes.

miércoles, febrero 04, 2009

Para distraernos

Hoy tengo otro de esos días en que el silencio y la soledad me aturden. Pero como estoy harta de aburriros (y vosotros estareis también hartos de lo que lo haga) con mis obsesiones de prisionera en una Torre de Marfil, os voy a contar otra cosa para distraeros, y también para olvidarme un rato yo misma



Siempre me ha gustado mucho la Historia del Arte. Es una más de mis vocaciones fustradas, la mayoría de ellas porque implicaban ser profesora, cosa que nunca me ha llamado, pese a mis antecedentes familiares. Y siempre uno de mis pintores preferidos ha sido Velázquez. Justo ahora, no sé si os habeis enterado, han proporcionado la opción de estudiar al detalle, mediante el Google Earth, quince de las obras de El Prado, y entre ellas, como no, Las Meninas. No ha sido de mis obras preferidas del pintor sevillano (prefiero La Venus del Espejo, o La Fragua de Mercurio, o incluso alguno de sus retratos, como el del Conde Duque, o el del pequeño Baltasar Carlos a caballo), pero justo de esta conozco una investigación curiosa que me gustaría compartir con vosotros. Me perdonareis si no recuerdo muchos detalles, pero puede hacer tranquilamente ocho años que la leí en un reportaje del ABC.






Bien, este cuadro fue pintado cuando la infanta Margarita era considerada como la heredera al trono. Baltasar Carlos y sus demás hermanas habían muerto, excepto Maria Teresa, prometida de Luis XIV, por lo que renunciaba a sus derechos sobre el trono de España. Así, este cuadro en principio quería reflejarla como la heredera. El estudio comentaba que, en un principio, el cuadro constaba de tres tablas enteras, mientras que ahora sólo permanecen dos y media. Y ello es porque en la parte en que Velázquez sale pintando, se hallaba antes un pajecillo que presentaba un cetro a la futura reina. El reportaje decía que mediante infrarrojos podía verse la figura del pajecillo bajo la parte trasera del lienzo que Velázquez pinta. Además, la composición estructural de la obra, con las meninas rodeando a la infanta solícitas, así como el gesto de esta, rechazando el agua que se ofrece, querían figurar la natural majestad que debía mostrar la infanta. Y por último (que yo recuerde, claro, porque había más indicios que he olvidado), la enanita Mari Bárbola sostenía en su mano un anillo, tapado ahora por otras pinceladas. Por ello, Velázquez rodeó su mano con las pinceladas que semejan encajes, truco que utilizaba el pintor sevillano cuando quería por algún motivo destacar las manos de alguna figura de sus cuadros. Fijaos en que es la única que los tiene así pintados.

Disculpadme si resumo un reportaje en unas pocas líneas, pero aunque tenga una buena memoria, se trata de un estudio que leí una sola vez hace ocho años, por más que sea de un tema que me encanta. Espero que os haya parecido interesante, al menos más que mis habituales paridas sobre mí y mi oposición.


(Edito: la imagen no se ve entera, y no consigo eliminarla. Sí, sé que soy torpe)

jueves, enero 15, 2009

Granada

El otro día comentaba en un foro lo mucho que echo de menos Granada, y me contestaban que no se añora a las ciudades, sino lo vivido en ellas. ¡Bah!¿Qué sabrán ellos lo que es amar a una ciudad?


No voy a negar que también echo de menos mi vida allí, pero no es lo único. La ciudad también tiene su aquel. Y es que hay que ser ciego o totalmente indiferente para no amar Granada. ¿Cómo no añorar una ciudad que esconde rincones tan maravillosos?

¿Cómo no amar una ciudad en la que la luz juega de tal manera, reflejandose en las brillantes hojas caídas?. Pues sobre todo amo la Granada otoñal, cuando las tonalidades de las casas se complementan con las de la naturaleza que allí habita.
Pero si me dedicara a poneros foto tras foto de Granada, no acabaríamos nunca. Prefiero centrarme en la cuestión. ¿Por qué no amar a una ciudad?. Amar la armonía que desprende en sus callejuelas intrincadas y de suelo irregular. Amar las innumerables plazas que la pueblan. Amar su belleza, tan palpable que salta a los ojos en cualquier esquina. Ver que es un poso de Historia, en mayúsculas, en la que se acumula fragmento tras fragmento, capa a capa, el devenir de los siglos.
"Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada". La ceguera no es sólo de los ojos, y la belleza no se predica tan sólo de los monumentos.